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Alimentación consciente: ¿sabes qué es?

Vivimos momentos en los que no prestamos atención a lo que estamos haciendo. Siempre con estrés, rodeados de pantallas y junto a un teléfono móvil que nos permite hablar con alguien mientras comemos, realizar una compra y un sinfín de cosas más. La multitarea forma parte de nuestro día a día y por ello es en estos tiempos donde ha cobrado importancia este concepto que no dejamos de escuchar: alimentación consciente. ¿En qué consiste? ¿Cómo practicarla?

Qué es la alimentación consciente

La alimentación consciente es una práctica que consiste en concentrarse en la comida que ingerimos, dejando de lado todo lo demás y poniendo atención a los pensamientos, emociones y sensaciones que suceden antes de ingerir esos alimentos, durante y después.

La alimentación consciente nos ayuda a vivir la experiencia única de comer, saboreando, olfateando y averiguando qué nos hace sentir.

¿Por qué es importante implementar la alimentación consciente en nuestra vida? Principalmente porque nos ayuda a saber cuándo estamos saciados y a diferenciar entre el hambre física y el hambre emocional.

Ejercicios de alimentación consciente

Aquí tienes un listado de ejercicios que te ayudarán a implementar esta práctica tan beneficiosa:

  1. Haz la pausa de tres respiraciones

Antes de comenzar a comer, detente unos segundos y realiza tres respiraciones profundas.
Esto ayuda a bajar el ritmo, reducir la ansiedad y preparar al cuerpo para recibir los alimentos.

  1. Come sin pantallas

Dedica al menos una comida al día a comer sin teléfono, televisión ni ordenador.
Concéntrate en el sabor, el aroma, las texturas y las sensaciones corporales.

  1. No comas sin hambre.

Si no tienes hambre, no comas. Es preferible ser consciente de las señales que tu cuerpo envía de apetito y saciedad en vez de comer según la hora del reloj. Hay que aprender a separar el hambre real del hambre emocional.

  1. Mastica entre 20 y 30 veces cada bocado.

No se trata de contar cada bocado siempre, sino de crear el hábito de masticar más despacio, lo que mejora la digestión y favorece la saciedad. Masticar la comida lentamente y con consciencia te ayudará mucho a mejorar tu relación con la comida.

  1. Cuida el entorno.

Come en un entorno lo más agradable posible. Por ejemplo, que sea luminoso, tranquilo, ordenado… Es preferible comer en compañía de amigos o familiares.

Puede parecer algo trivial pero diversos estudios y personas que realizan esta práctica avalan los grandes resultados que tiene.  No solo es beneficiosa porque ayuda a prevenir la obesidad, también mejora la digestión, evita la ingesta de alimentos perjudiciales como aquellos repletos de azúcares y harinas refinadas, mejora el bienestar psicológico, reduciendo los pensamientos negativos sobre el aumento de peso, reduce el estrés y la ansiedad y evita que comamos de manera impulsiva, ayudándonos a optimizar las cantidades.

Si necesitas ayuda para empezar una alimentación consciente, libre de dietas, ¡ponte en contacto con nosotros! Mejora tu mente y tu cuerpo de nuestra mano y aprende a comer saludable para el resto de tu vida.

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