Son muchas las dietas de las que os he ido hablando en el blog de la clínica. Ahora es el turno de la dieta FODMAP, una dieta que puede ser muy beneficiosa para algunas personas. ¿Quieres saber para quién? Antes te contamos en qué consiste y cuáles son sus beneficios.
En qué consiste la dieta FODMAP
Para entender en qué consiste es importante saber qué son los FODMAP. Estas siglas hacen referencia a un grupo de carbohidratos de cadena corta que se encuentran en algunos alimentos. Las siglas provienen de las palabras en inglés “Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides, and Polyols” (Oligosacáridos fermentables, Disacáridos, Monosacáridos y Polioles).
Te explico a continuación un poquito más estos compuestos.
- Oligosacáridos: incluyen fructanos e inulina, que se encuentran en alimentos como puerros, cebollas, espárragos, ajos, alcachofas, tomates, plátano, o trigo, entre otros.
- Disacáridos: presente por ejemplo en la lactosa, granos, zanahorias o piña, entre otras frutas y verduras.
- Monosacáridos: como la fructosa, presente en frutas y miel.
- Polioles: se encuentran en alimentos como chicles, golosinas, helados, chocolates, mantequilla de maní, mermeladas…
La dieta FODMAP consiste en reducir o eliminar estos alimentos en el día a día por ello el término correcto es “dieta baja en FODMAP”.
Para quién está indicada la dieta FODMAP
La dieta FODMAP es una dieta terapéutica, desarrollada específicamente para personas que padecen trastornos gastrointestinales como el síndrome del intestino irritable, conocido por sus siglas SII.
Esta dieta, en la que muchos alimentos quedan restringidos, alimentos saludables como el plátano o los lácteos, no es recomendable para personas sanas, quienes deben apostar por una alimentación equilibrada repleta de frutas y verduras de todo tipo.
Sin embargo, actualmente se usa como tratamiento de primera línea para SII. De hecho, varias guías médicas lo recomiendan como una de las primeras opciones para mejorar los síntomas.
¿Cómo se implementa?
Se elimina este grupo de alimentos durante 3 semanas. Posteriormente se valora su eficacia al finalizar este período de tiempo y con el objetivo posterior de reintroducir de manera progresiva grupos de alimentos que compartan características para valorar cuáles sientan bien y cuáles sientan mal.
Beneficios de la dieta FODMAP
La dieta baja en FODMAP ha mostrado varios beneficios, especialmente en personas personas que sufren algunas patologías gastrointestinales. Estos beneficios son los siguientes:
- Reducción algunos síntomas digestivos, como por ejemplo: los gases, la hinchazón, el dolor abdominal… En definitiva; el malestar general gastrointestinal.
- Mejora del tránsito intestinal. Se reduce significativamente el estreñimiento y la diarrea en personas que padecen patologías.
- Mejora de la calidad de vida: al disminuir los síntomas, muchas personas experimentan menos malestar, mejor sueño, menor ansiedad relacionada con los problemas digestivos…. Todo ello afecta directamente a la calidad de vida.
Si padeces SII y quieres sentirte mejor ponte en manos de profesionales. Esta dieta no debe mantenerse a largo plazo pues conduce a carencias nutricionales y a cambios persistentes en la flora o microbiota intestinal. Además, no es recomendable hacerla sin supervisión médica.
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