En la universidad, en la oficina, al aire libre en el descanso del medio día… son muchas las personas que cada día comen fuera de casa y acaban recurriendo a comida rápida, sándwiches, bocadillos… porque no saben cómo comer sano fuera de casa. Cuando salimos de nuestro hogar parece que la tarea de comer sano se nos complica pero… ¡en el artículo de hoy quiero darte unos tips para que puedas mantener tu alimentación saludable traspasando las fronteras de tu hogar!
¿Quieres saber cuáles? ¡Sigue leyendo y descúbrelos! Estoy segura de que si pones en práctica estos consejos la tarea de comer sano se volverá una tarea sencillísima.
Prepara el menú de la semana con antelación
Preparar el menú semanal con antelación es la primer clave para comer saludable, tanto dentro de casa como fuera. Si organizas tus comidas con tiempo, previendo los tiempos que tienes para cocinar, los alimentos que necesitas comprar, en qué tipo de tupper vas a llevarlo, cuánto tiempo tienes para comer, etcétera, podrás confeccionar menús saludables que se adapten a tus necesidades y, sobre todo, menús que estén bien pensados en cuanto a valor nutricional.
Prepara tu comida el día de antes
Si preparas tu comida el día de antes no te encontrarás con sorpresas de última hora que puedan impedir que cocines. Es una forma de evitar comprarte un sándwich en cualquier rincón de la ciudad. Si las comidas las preparas la noche anterior, ¡no pasará nada si se te pegan un poco las sábanas por la mañana y no te da tiempo a cocinar! Eso sí, deberás preparar comidas que se mantengan perfectas de un día para otro, comidas que mantengan su sabor, textura, y en general, todas sus propiedades.
Evita alimentos procesados
Para comer sano fuera de casa debes evitar a toda costa llevarte alimentos procesados en la mochila o en el bolso. Si evitas llevarlos y en su lugar te llevas una pieza de fruta… ¡no tendrás opción! Evita llevar galletas, magdalenas, comidas ultraprocesadas de microondas… Con esto no quiero decirte que no lo hagas de vez en cuando, pero no debe convertirse en una rutina, ya que en tu alimentación deben predominar las verduras y las frutas.
Tómate tu tiempo para comer
Comer fuera de casa no implica que tengas que comer corriendo la comida que llevas en el tupper. Tómate tu tiempo, de esta forma conseguirás disfrutar más de la comida, le darás al cuerpo el tiempo necesario para reconocer que está satisfecho y no necesita más alimentos, además mejorarás la digestión y la hidratación del cuerpo. Tomarse el tiempo necesario para comer de forma lenta y calmada es muy beneficioso para nosotros.
Busca un lugar para comer fuera de tu lugar de trabajo
No solo importa lo que comes, también dónde comes. Cuando hablamos de comer saludable, los nutricionistas nos referimos a la ingesta de alimentos, pero también a cómo hacemos esa ingesta.
Muchas personas comen mientras están trabajando en el ordenador, estudiando, etcétera. Sin embargo, esta es una conducta que debe abandonarse porque las consecuencias pueden ser muy negativas para nosotros, desde fatiga, a problemas de peso e incluso a una caída brusca de la productividad laboral o académica.
Si sigues los consejos que te he dado en este post estoy segura de que convertirás la rutina de comer fuera de casa en un acto saludable e incluso beneficioso para tu organismo.
¿Añadirías algún otro tip? ¡Cuéntanoslo!





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