La pérdida de apetito es bastante común y puede ir asociada a náuseas, pérdida de interés en la comida, pérdida de peso… ¿Por qué sucede y qué podemos hacer ante esta situación?
Hoy en Mayte Ponce, nuestra clínica de nutrición en Valencia, queremos tratar este tema porque sabemos que a muchos de nuestros pacientes les supone un verdadero reto volver a sentir ilusión y placer por la comida.
Posibles causas de la pérdida de apetito
Existe un sinfín de causas que pueden provocar la pérdida de apetito. Algunas de las más destacadas son las siguientes:
Causas comunes
Normalmente, las causas más comunes se deben a simples resfriados, a una gastroenteritis, a un día estresante… problemas que se resuelven a corto plazo y no tienen más trascendencia. Si te encuentras sin apetito unos días mientras superas una enfermedad común o, sencillamente, unos malos días, ¡no te preocupes! Tan solo respeta a tu cuerpo. Seguro que pronto vuelves a sentirte como siempre.
Problemas médicos
Sin embargo, existen otras causas que afectan seriamente al apetito y son más graves, como algunos problemas médicos: afecciones digestivas, diabetes, niveles altos de calcio en sangre, algunos tipos de cáncer, enfermedades relacionadas con la tiroides, insuficiencia cardíaca y otras muchas.
Medicamentos
Además, también son muchos los medicamentos que tienen como efecto secundario la pérdida de apetito. Si te estás medicando y la has experimentado recientemente consulta con tu médico y lee los efectos secundarios del prospecto para averiguar si aparece.
Algunos de esos medicamentos que pueden afectar al apetito son: sedantes, antibióticos, quimioterapia…
Causas psicológicas
Por último, debo mencionar otra causa común asociada al apetito: las causas psicológicas. Hay muchos problemas psicológicos que pueden afectar al apetito. Por ejemplo: la depresión, la ansiedad, el estrés, la tristeza…
Qué hacer ante la pérdida de apetito
¿Y qué hacer ante la pérdida de apetito? Si no tienes hambre desde hace algún tiempo y no sabes qué hacer, estos tips pueden ayudarte:
- Consulta con un profesional: debes consultar con un profesional. Lo más recomendable es hablar con un médico o un nutricionista para descartar problemas de salud.
- Realiza pequeñas ingestas de comidas de manera frecuente: En lugar de tres comidas grandes al día, prueba a comer pequeñas cantidades de alimentos saludables varias veces al día.
- Apuesta por alimentos muy nutritivos: Enfócate en consumir alimentos que sean ricos en nutrientes y calorías, como frutos secos, yogures, verduras, frutas…
- Mantén una rutina: Intenta mantener horarios regulares para las comidas, incluso si no tienes hambre. Esto puede ayudar a establecer una rutina.
- Apuesta por recetas atractivas: presenta la comida de manera atractiva y variada, ello podría despertar tu apetito.
- Ejercicio moderado: la actividad física, incluso la moderada, puede ayudar a aumentar tu apetito.
- Evita el estrés: puedes practicar técnicas de relajación como meditación, yoga o respiración profunda.
Si necesitas nuestra ayuda para recuperar la pasión por la comida, ¡contacta con la clínica! Estaré encantada de trabajar mano a mano contigo para recuperar tu apetito con un plan de alimentación adaptado a tus necesidades.





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