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Vuelta a la rutina tras las vacaciones

Las vacaciones suelen ser una auténtica locura. Comidas por aquí, comidas por allá, desayunos, bebidas… Aunque a esas salidas les queda bien poco. Ya ha llegado septiembre, un mes en el que damos comienzo a nuevos hábitos y también en el que solemos retomar nuestra rutina healthy: dieta, entrenamiento, etcétera.

A veces, esta vuelta a la rutina tras las vacaciones se nos hace un mundo, y solo de imaginar que vamos a pasar de 0 a 100 nos agobiamos. Como en Mayte Ponce, nuestra clínica de nutrición en Valencia, somos conscientes del coste de volver a la rutina tras las vacaciones, queremos darte algunos tips que seguro que te ayudan y que te facilitan el camino.

  1. Vuelve de forma progresiva

Hay que volver a la rutina de forma progresiva. No hagas las famosas ‘dietas milagro’ para recuperar tu peso tras las vacaciones porque podría tener un efecto rebote y hacerte ganar más peso en cuanto abandones la dieta. También podría desmotivarte mucho pasar de 0 a 100, podrías pasar hambre y abandonar. Lo mejor siempre es incorporar de nuevo los hábitos de vida saludables muy poco a poco, para ir despidiéndonos de las vacaciones y del verano sin que ello nos suponga un problema psíquico ni físico.

  1. Regula horarios de sueño

Dormir las horas recomendadas es necesario para poder volver a la rutina de la mejor forma posible. Lo más recomendable siempre es dormir entre 7 y 9 horas y también hay que fijarse horarios que te ayudarán a cumplir tanto los horarios de dormir como los horarios de las comidas. Por ejemplo: para dormir correctamente te recomendamos que cenes dos horas antes de irte a dormir.

  1. Haz una primera selección de alimentos

No tienes por qué empezar a hacer una dieta en la que te quites demasiados alimentos. Haz una primera selección y empieza a quitarte aquellos que no son saludables y de los que igual has abusado más durante las vacaciones, por ejemplo: los alimentos procesados, e incluso las bebidas azucaradas o alcohólicas.

  1. Retoma la actividad física

Retomar la actividad física es una forma de volver a la rutina poco a poco. Seguro que en las vacaciones has dejado de lado el deporte. ¡Ahora toca volver! El deporte nos ayuda a retomar los hábitos saludables poco a poco así que no pongas excusas y vuelve cuanto antes. Además, te ayudará a ver resultados en tu cuerpo mucho antes.

¿Por qué nos cuesta adaptarnos a la rutina de nuevo?

¿Sientes que te cuesta adaptarte a la rutina? ¡No te pasa solamente a ti! Las personas en general, organizamos nuestra vida, nuestros días, alrededor de unas costumbres y rutinas que casi hacemos de manera automática. Sin embargo, cuando llegan las vacaciones rompemos con esas rutinas, con nuestros hábitos y, ¡basta un solo mes para destruir esos hábitos que tanto nos han costado conseguir! Hacer lo que queremos durante el mes de vacaciones rompe nuestras costumbres; nuestra hora de levantarnos, nuestros hábitos alimenticios, nuestros horarios de comidas y cenas, nuestras rutinas laborales…

Es normal, por tanto, que al finalizar el periodo vacacional no sepamos ni por dónde empezar. ¡Hemos perdido las buenas costumbres! Que esto no te agobie, es normal y no pasa absolutamente nada.

¿Qué puede ocasionar el síndrome postvacacional?

Es importante tener en cuenta que cada persona es diferente y puede experimentar el síndrome postvacacional de manera diferente. Algunas personas tras la vuelta a la rutina no experimentan ningún síntoma, mientras que otras pueden verse afectadas significativamente.

Algunos de los síntomas que puede ocasionar son los siguientes:

  1. Estrés: la vuelta a la rutina diaria y a las responsabilidades laborales puede generar estrés y ansiedad, especialmente si durante las vacaciones has estado muy relajado o relajada.
  2. Cambio de ritmo: pasar de un período de ocio y relajación a la rutina diaria puede ser difícil. Encontrarse con la falta de tiempo libre y la sensación de tener que cumplir con múltiples tareas pueden generar un gran malestar.
  3. Insatisfacción laboral: si una persona no está satisfecha con su trabajo, la vuelta a la rutina después de las vacaciones puede agravar este sentimiento.

Queremos hacerte un pequeño resumen de las consecuencias de padecer un síndrome postvacacional:

  • Debilidad
  • Dolores musculares
  • Dolor de cabeza
  • Problemas para dormir
  • Cansancio
  • Dificultad para concentrarse
  • Desinterés
  • Irritabilidad
  • Cambios bruscos de humor

Cómo te decíamos, el ejercicio, una buena alimentación y respetar un mínimo de horas de sueño reducirá significativamente los síntomas.

Errores a evitar tras las vacaciones

Evitar estos errores también te ayudará a volver a la rutina mucho mejor.

  • Dejar de lado las actividades divertidas. Que se acabe el verano no quiere decir que se termina la diversión. Septiembre es el mes de vuelta para todos en la ciudad, retoma tus relaciones y las actividades divertidas con tus amigos o familiares.
  • No incorporar un estilo de vida saludable. El estilo de vida saludable está estrechamente relacionado con el estado de ánimo. Así que deja de lado las comidas azucaradas, el sedentarismo y apuesta por un estilo de vida que te proporcione energía real y optimismo.
  • No confiar en las técnicas de relajación. Hay muchas técnicas que pueden ayudarte, por ejemplo: la práctica de yoga u otras disciplinas centradas en relajar el cuerpo y la mente.
  • Fomentar pensamientos negativos. No le des rienda suelta a los pensamientos negativos, por ejemplo: no te digas cada día NO QUIERO IR A TRABAJAR, NO QUIERO IR A TRABAJAR… ¡no es bueno para ti! Ten otros pensamientos más positivos, como por ejemplo: ¡Tengo ganas de ver a mis compañeros!
  • No pedir ayuda a profesionales. No pedir ayuda a profesionales del sector es un error, porque tu situación podría empeorar. Lo mejor es acudir a profesionales para que te muestren cuál es el camino.

¿Cómo hacer que esta adaptación sea más fácil?

Te damos algunos consejos para que esa adaptación a la rutina te resulte un poco más fácil y llevadera.

  • Respeta el periodo de adaptación: todos necesitamos un periodo de adaptación, en el que no tenemos que exigirnos TODO. Es bueno que poco a poco vayamos pidiéndonos más a nosotros mismos, pero poco a poco. Un periodo de adaptación es un momento en el que planificamos y de manera escalonada vamos cumpliendo nuestros objetivos.
  • Ten una actitud positiva: tener una buena actitud, una actitud positiva es fundamental. No decaigas, recuerda todos los aspectos positivos de tu rutina y vuelve a ella con alegría, por ejemplo: desayunar con tus compañeros de trabajo, el paseo hacia el cole con tus hijos, tus rutinas deportivas con tus amigas en el gym…
  • Deja espacio para las actividades de ocio: que septiembre y la vuelta de las vacaciones no conlleve solo responsabilidades. ¡Después de agosto, con tanta responsabilidad, podemos sentirnos abrumados! Deja espacio para actividades de ocio individuales y con tu familia. ¡Así septiembre sabe mucho mejor!
  • Inicia nuevos proyectos: los nuevos proyectos nos ilusionan y, por tanto, suelen darnos el empujón que necesitamos. La motivación de un nuevo proyecto hace que septiembre se vuelva un mes mucho más llevadero, incluso un mes en el que apetece estar y disfrutar. No tienen por qué ser proyectos laborales, pueden ser también proyectos personales. ¡Cualquier nuevo proyecto es bienvenido!

¡Recuperar hábitos alimenticios nos ayuda!

¡Efecto dominó! En cuanto retomamos un buen hábito, podemos retomar el resto con mayor facilidad. Y justo la alimentación es un buen comienzo puesto que después de las vacaciones volvemos a casa y nos apetece comer mejor y más ligero, ¿no?

En nuestra clínica te ayudamos con ello, te ayudamos a recuperar buenos hábitos de alimentación para que la cuesta de septiembre se vuelva menos cuesta, para que disfrutes con cada alimento la vuelta a la rutina después de las vacaciones.

Reajustar horarios y rutinas no es nada fácil y por eso en este artículo te hemos dado unos tips que esperamos que pongas en práctica y, sobre todo, esperamos que te ayuden. Hay muchos más, pero los principales son los que te hemos mencionado: el ejercicio, la paciencia para incorporar hábitos de forma progresiva, regular los horarios del sueño y también de las noticias, y eliminar de nuestra dieta los alimentos más perjudiciales.

Si tú solo ves que no puedes, no te preocupes, acude a un profesional de la nutrición para que te ayude. En Mayte Ponce sabemos cómo ayudarte. ¡Ponte en contacto con nosotros si necesitas más información!

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