Las uvas, además de ser una de mis tradiciones preferidas, te traerán buena salud en el año nuevo que está por llegar, ¿lo sabías?
No puedo asegurarte que te vayan a dar la suerte que promete la tradición, pero sí que serán buenísimas para tu organismo. Esta tradición se cree que comenzó en el año 1909 debido a una gran producción de uvas. Con el fin de dar salida a toda esta producción y no desperdiciarla, idearon la estrategia de promover el consumo de esta nutritiva y sabrosa fruta… y así hemos seguido hasta hoy.
¿Cuáles son los beneficios de las uvas y qué nos aporta su consumo? ¡Te lo cuento!
Actúan como potentes antioxidantes
Contienen resveratrol, que está presente en la piel de las uvas. Este antioxidante tiene propiedades antiinflamatorias y anticancerígenas. Diversos estudios lo han relacionado con la reducción del riesgo de padecer enfermedades cardíacas e incluso algunos tipos de cáncer. El resveratrol también se ha relacionado con la prevención de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.
Además, las uvas también son fuente de flavonoides y polifenoles, que ayudan a combatir el daño causado por los radicales libres en el cuerpo. En general, retrasan el envejecimiento celular.
Combaten el estreñimiento
Las uvas además de ser un potente antioxidante también son ricas en fibra y agua, por ello son recomendables para mejorar el tránsito intestinal y evitar digestiones pesadas. Esto las convierte en el postre perfecto en cualquier momento del año, no solo en Nochevieja.
Además, son una fruta depurativa, que ayuda a tonificar las paredes del estómago y otros órganos del aparato digestivo.
Fuente de vitamina C
Esta deliciosa fruta también es una buena fuente de vitamina C, por ello son beneficiosas para fortalecer el sistema inmunológico y para protegernos de resfriados y enfermedades comunes propias del invierno.
Fuente de vitamina K
La uva además también es fuente de vitamina K. Contiene grandes cantidades de esta vitamina, muy importante para aumentar la fijación del calcio en los huesos, ayudando en la prevención de la osteoporosis y de otras enfermedades óseas. La que más cantidad de vitamina K contienen es la uva verde, la más tradicional de la Nochevieja.
Previenen la diabetes y la hipertensión
Aunque todas las uvas son saludables, las negras o tintas son especialmente beneficiosas para prevenir la diabetes y la hipertensión ya que contienen elevadas cantidades de compuestos llamados “fitonutrientes”. Estos compuestos ayudan en el equilibrio glucémico de nuestra sangre, estimulando el páncreas y la producción de insulina.
Sin duda, las comidas y cenas son las protagonistas de la Navidad. Aunque pueda resultar difícil comer saludable es posible. Incorpora la fruta en tu día a día, recuerda que el consumo de agua es esencial y no te preocupes si te das algún capricho extra. Y por supuesto, ¡no te olvides de las 12 uvas el día 31 y si puedes consúmelas siempre con piel!
¡Feliz Año para todos vosotros!





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